Cirugía ortognática

Es una intervención que corrige aquellas deformidades que afectan la oclusión (forma de morder) y la estética facial, por una alteración en el desarrollo del maxilar o la mandíbula.

Esta alteración produce deformidades como:

  • La mordida abierta (los dientes no contactan, y existe un espacio entre los dientes del maxilar y la mandíbula al cerrar la boca).
  • Prognatismo: mandíbula adelantada, con los dientes de la mandíbula por delante de los del maxilar, con la boca cerrada
  • Retrognatia: mandíbula y mentón retrasados respecto al maxilar, con alteración de la oclusión y la estética facial
  • Asimetrías: alteración en el crecimiento del maxilar, que provocan una desviación a un lado de la mandíbula y el mentón.

La cirugía ortognática persigue un doble objetivo: normalizar la oclusión (conseguir que los dientes encajen correctamente), y corregir la alteración estética y el perfil del paciente, en ocasiones muy afectados por la alteración ósea.

Para conseguir este objetivo, se precisa un tratamiento combinado, con ortodoncia para preparar la posición de los dientes del maxilar y la mandíbula para que encajen correctamente al movilizar los huesos, y una cirugía que consiste en realizar osteotomías (cortes en el hueso), en el maxilar, la mandíbula, o ambos, para movilizarlos y colocarlos en su posición correcta. Una vez en su posición, los huesos se unen mediante placas y tornillos de titanio. Toda la cirugía se realiza por vía intraoral, por lo que no quedan cicatrices visibles.

Estos tratamientos precisan un trabajo en equipo, con buena coordinación entre el Cirujano Maxilofacial y el ortodoncista.
Mediante un examen clínico y radiológico, el Cirujano Maxilofacial determina el tipo y la magnitud de la deformidad, para establecer las osteotomías necesarias. Por su parte, el ortodoncista, evalúa la oclusión y establece su plan de tratamiento de cara a preparar los dientes para la intervención.

Con el uso de la tecnología CAD-CAM (diseño y fabricación asistida por ordenador), se realiza un estudio de la deformidad del paciente mediante un software especializado, y se diseñan las férulas necesarias para posicionar el maxilar y la mandíbula durante la intervención. Esto permite reducir al máximo los errores de planificación, ahorrar tiempo quirúrgico y mejorar los resultados finales de la cirugía.

En estos momentos es posible realizar la cirugía completamente individualizada para cada paciente, con la planificación y fabricación de guías de corte, que nos marcan por donde debemos realizar las osteotomías, y placas de osteosíntesis personalizadas que nos marcan la posición, incluso la longitud de los tornillos que tenemos que utilizar.

Solicita tu cita para más información